25.4.07

Atardeciendo en Pimentel

Empieza a caer el sol. Entre los últimos bañistas queda esta familia que aprovecha la suave luz del atardecer para hacerse una foto. Yo incorporo mi sombra en élla.

Perú

Costó mucho arrancarnos de las playas de Ecuador, pero al fin cruzamos la frontera. Pasarían unos días antes de alejarnos de la costa para llegar hasta el Valle Sagrado de Los Incas. En Huanchaco nos despedimos de Claudia, que se aventuraba en solitario a navegar por el Amazonas hasta Iquitos.

14.4.07

La Playita, Parque Nacional de Machalilla

Desde Puerto López, en mototaxi, fuimos a conocer La Playita, una pequeña cala dentro del Parque Nacional de Machalilla.
Nota: Estas entradas deben verse entre la última de Puerto López y la primera de Montañita.
Ana, tierra, mar y cielo en La Playita
Ana, Claudia y Jorge paseando por la cala de La Playita

Bajo las aguas de La Playita.
La imagen inferior es de Ana Campi.

Manglaralto

Manglaralto era donde solíamos ir para abastecernos de comida y comunicarnos con nuestra gente durante nuestra estancia en Kamala. El sol y a la aridez hacían que pareciese un pueblo fantasma. El calor del mediodía escondía a los lugañeras en el interior de sus casas y las calles quedaban desiertas.
En la imagen superior se ve la aldea desde el Mar.

13.4.07

Manglaralto

Atardecer y escadrones de alcatraces en Manglaralto

El Pelao, un día de buceo





El Pelao es un pequeño peñón a 45 minutos en bote desde Kamala donde se cobijan innumerables especies marinas. Hasta allá fuimos con la gente de Kamala, que además de ofrecer hospedaje, oferta activadades subacuáticas como club de buceo.
En las imágenes centrales podéis ver el pequeño bebé de unos 4 metros de tiburón ballena con el que nos encontramos mientras flotábamos con unas gafas y un tubo en los alrededores de El Pelao. Una suerte que no habían tenido ninguno de los integrantes del club hasta este día.
Este especial va dedicado a nuestro amigo Juan Álvaro (Alias, Usmail). Un abrazo de todos. Hasta pronto.

Hotel Kamala, entre Montañita y Manglaralto

No es lo mismo viajar que estar de vacaciones. Por ello, cuando encontramos Kamala y nos relajamos y nuestra mayor actividad era ver el atardecer, hacía falta agua caliente para que nos echaran de allí. Despertar y bañarte en el mar, desayunar, comprar comida en Manglaralto, a diez minutos, cocinar, comer al aire libre, café con dominó, ver los crepúsculos, cenar, quizás un paseo por la playa hasta Montañita para alternar un poco, volver con los pies mojados bajo la luz de la luna y dormir escuchando el romper de las olas. ¡Ah, y mañana a bucear! Volveremos. Besos para Vero, Carlos, Raúl, Juan Álvaro, Olivier, ...
En la imagen, Ana caminando en busca de su baño matutino.

Los atardeceres en Kamala


Los atardeceres en Kamala eran así, espectaculares y maravillosos. Eran el acontecimiento diario más esperado. En las fotografías inferiores están Ana y Claudia intengrándose en el paisaje.
¡Clau! Ahora que te echamos de menos y tú añorarás estos ratitos, te mandamos el más grande de los besos. Suerte.

Sala de estar, Kamala



Aprovechamos desde aquí para mandarle un beso enorme a Bárbara, Coca y Federico, con quien convivimos unos días maravillosos. Y otro para Antonio, el gato, quien compartía con nosotros los placeres del descanso y el buen vivir.

Símbolos y señal, Montañita

Una combinación de símbolos futboleros y surferos junto a una señal de tránsito caída.

Pequeños futbolistas, Montañita

Imágenes tomadas en el campo de fútbol de Montañita, cuya extensión podría ser perfectamente un diez o un veinte por ciento del total de este pequeño y animado pueblo.

Montañita

Después de Puerto López seguimos hacia el sur bordeando la costa. La siguiente parada fue Montañita, un pequeño pueblo con un autogobierno reconocido como comuna donde conviven lugareños, artesanos, surferos y viajeros y no existe la policía.

28.1.07

Estrella de mar, Puerto López

Por fin llegamos a la costa tras un largo viaje desde Quito. Ansiábamos encontrarnos con el mar y lo hicimos en Puerto López, un pequeño pueblo de la costa ecuatoriana con aguas tranquilas llenas de vida: estrellas de mar, cangrejos, escudos, percebes, corales, ... más todo lo que no se deja ver.

La llegada de los pescadores, Puerto López


Desde el amanecer hasta el mediodía van llegando los pescadores a la playa. Allí mismo, mientras las aves rapiñan algún pescado, se va vendiendo la mercancía al por mayor y al detalle. Nosotros aprovechamos para surtirnos de gambones, langostinos, atunes, lenguados, corvinas, ... bien frescos.

Tatuaje, Puerto López

¿Juana Mero será su amada o serán Juana y un mero por separado?

Niñas, Puerto López

Percebes, Puerto López

Una de nuestras tareas matutinas en Puerto López es una caminata hasta el final de la bahía, donde están las rocas, y en ellas los percebes. Llenamos una bolsita y volvemos, y con una cervecita bien fresquita acompañando, nos tamamos esta deliciosa tapita, mientras la plancha se calienta para poner los gambones.